Descarta
la imagen de squash como pasatiempo de “juniors” de
escuelas privadas. David Palmer – ganador de cuatro
Abiertos de Inglaterra, dos Mundiales, finalista en un torneo
Súper Serie, medallista plata en juegos Commonwealth – compara
el deporte al boxeo: “Somos dos en un cuadro pequeño
- muy amontonados, muy rápidos, y muy explosivos.” El
ex campeón mundial (la última vez que logro
ese título fue en 2006) baso su exitosa carrera en
un juego de ataque con tiros poderosos y condición
física monumental. Continúe leyendo y encontrara
un programa tan rudo, que asombraría hasta a Floyd
Mayweather.
RUTINAS DE CANCHA
“ Squash es un deporte donde tienes que controlar la pelota. Necesitas
puntería de todas partes de la cancha. Para hacer eso, necesitas muy buena
técnica. No tienes tiempo de pensar – únicamente reaccionar – pau-pau-pau.
Es un deporte de memoria de músculos. Por eso dedicamos horas practicando
el mismo tiro, golpeando la pelota miles de veces, para que en esos momentos
de presión dentro de la cancha, podamos ejecutar los tiros a la perfección.
Paso dos horas en la cancha cada mañana en una sesión
muy técnica; practicando diferentes rutinas, diferentes tiros,
trabajando diferentes movimientos. El deporte se concentra en dos partes – el
juego de delante de la cancha y el de atrás. Si empezamos con
dejaditas, empiezo sin mucho desplazamiento en la cancha. Mi entrenador
colocara su tiro en el mismo punto, y yo entrare y saldré de
ese punto, practicando la dejada de revés cientos de veces.
En otras ocasiones mi entrenador colocara sus tiros en uno de dos lugares – se
que tendré que entrar o sobre la pared de frente en el extremo
derecho o el izquierdo. Esto simula más una situación
de competencia. Normalmente empiezo con rutinas estáticas, incrementando
en desplazamiento y agregando otras rutinas más difíciles.
La rutina más básica del entrenamiento es el tiro de
dos paredes combinado con tiro recto (el “boast” – un
tiro que pega la pared lateral antes que la de frente y después “drive” o
tiro recto (paralelo sobre la pared lateral). En esta rutina estas
en frente de la cancha practicando tiros rectos o detrás de
la cancha practicando el “boast” de dos o tres paredes.
Es una rutina donde sabes dónde va la pelota – pero si
lo haces bien, es difícil.
ESTRATEGIAS
La base del squash es la profundidad de los tiros. Una estrategia básica
es tirar con buena profundidad, esperando las contestaciones delante
de la posición de tu contrincante. Mientras más profundos
tus tiros hacia las esquinas, más probable que las contestaciones
sean débiles y es sobre esas contestaciones que vas a intentar
terminar el punto adelante con una dejada o tomando la pelota de volea.
Por supuesto que aun que sea muy buena tu colocación de tiro,
tu contrincante alcanzara contestar y tendrás que retomar el
juego de profundidad. “Hay veces que tendrás que tirar
callejones repetidamente. He tenido secuencias donde en un solo punto
pegamos 200 o 300 callejones esperando contestación débil
pero como cada tiro va pegado a la lateral, no se da oportunidad para
atacar. Ahí es donde entra la parte estratégica y mental – teniendo
la condición física para aguantar esos puntos largos,
pero también teniendo la mentalidad para aguantarlos; para no
ser impaciente, para no forzar un tiro que no es.”
EL MUSCULO DEL CEREBRO
Por varios años he trabajado mucho en aumentar mi fortaleza
mental. Mucha de esta fortaleza proviene de mis entrenamientos. Pero
hay mucho trabajo que puedes hacer fuera de la cancha para mantenerte
relajado, porque en esos momentos de puntos largos y difíciles,
tienes que mantenerte suelto y relajado – dejar que fluya tu
juego y hacer efectivos los tiros que quieres intentar.
Escucho grabaciones para relajación que me dio un psicólogo.
Normalmente los escucho en la noche o en la mañana y constantemente
me escribo notitas de afirmación – mensajes positivos
que leo en la noche o en la mañana. Por ejemplo –‘Soy
el mejor jugador o soy el mejor preparado y voy a ser campeón
mundial’. Cosas que no le dirías a nadie porque se reirían,
pero se trata de penetrar tu mente con estos mensajes positivos. La
consciencia es blanca o negra pero el inconsciente puede ser engañado
a creer cosas si se repiten esos mensajes - y esa es una gran parte
del squash. Squash es un deporte rápido y no tienes tiempo de
pensar y por lo tanto tienes que hacer este trabajo de fortalecer la
mente – fuera de la cancha. Es la versión mental de memoria
muscular.
VELOCIDAD
En tiempos recientes, el deporte se ha hecho más veloz. Antes
jugábamos a 15 puntos – ahora son a 11 (si empatamos en
10, tienes que ganar por ventaja de dos puntos). El otro factor es
que cuando jugamos en los torneos más prestigiosos en la cancha
de cristal (cuatro paredes de cristal como pecera), la chapa se baja
5 cm - de 48cm a 43cm. No parece mucho, pero poder controlar el golpe
más bajo en la pared de frente efectivamente hace la cancha
más larga ya que tienes que estirar más hacia delante
para contestar los golpes más bajos. Estas cosas han hecho el
deporte más veloz y mucho más explosivo. Anteriormente,
en la época de Geoff Hunt (ex campeón mundial australiano
1975-1980), el paso del juego era más marcado con muchos tiros
repetidos de callejones. Pero hoy en día, eso no sucede – ahora
jugamos más agresivamente al estilo de tiroteo.
“ Hago muchos desplazamientos en el balón de estabilidad (medio
balón suizo con base solido plano), manteniendo mi balance y mi centro
rígido. Para mí es una de las mejores rutinas en mi programa porque
el squash no es únicamente de velocidad y reacción hacia delante – también
se trata de control corporal – y si no puedes controlar tu cuerpo te las
veras difíciles. Lo veo mucho cuando entreno a juveniles – son rapidísimos,
pero cuando llegan adelante, sus cuerpos están fuera de control y balance.
Entonces necesita uno mucha fuerza del torso, las piernas, los glúteos,
y la espalda. Si estos grupos de músculos no están coordinados
cuando golpeas a la pelota, no podrás controlar su trayectoria. Tengo
como 15 ejercicios que hago con este balón que incorporan desplazamientos
y arranques (explosividad). Hago desplazamientos de un paso adelante y luego
de un paso lateral. Hago otro desplazamiento corriendo tres pasos, terminando
en cima del balón, pauso, regresando del desplazamiento. Hago desplazamientos,
congelando mi posición por un minuto peleando contra la inercia que te
desestabiliza. También hago 20 segundos de escalones, montando y desmontando
el balón con movimientos rápidos de pies. Básicamente, todos
los movimientos que hago en el balón están simulando movimientos
de la cancha – desplazando hacia delante, lateralmente y hacia atrás.
También utilizo banda de liga – fijándola en un
poste y amarrándola en mi cintura – luego corro tres pasos
contra la resistencia de la banda y regreso. Hago otra rutina estática
con balón pesado bajando sobre un pie y aguantando esa postura
un minuto o dos. En esta etapa de mi carrera – 32 años
y acercando el fin – mi reto más grande es velocidad.
Mis contrincantes son jóvenes de 22 años – los
días que me siento veloz en la cancha, corro con ellos – los
días cuando no, tengo problemas. La clave de mi éxito
en competencias en los próximos años será mi velocidad.
LARGO
El entrenamiento de condicionamiento básico que hago es en la
pista – corriendo los 800 metros. Arranco con 600m y luego troteo
200m. Los 600 los corro en dos minutos y los 200 troteo un minuto,
y empiezo otra vez sin parar. En el momento de esta entrevista, estoy
intentando llegar incrementar a 8 o 10 800 sin parar o descansar.
Otro entrenamiento típico es correr sprint en la cancha: corriendo
todo lo largo de la cancha, adelante-atrás, adelante-atrás.
Normalmente corro lo largo de la cancha en 5 o 6 pasos, termino con
desplante sin tocar el piso o la pared con mis manos, giro y repito.
Hago sets de 20 sprint. A un paso explosivo, cada set toma aproximadamente
50 segundos. Hago 20 sets.
Hay veces que cambio la rutina a una de aguante y corro lo largo de
la cancha 300 veces en 15 minutos. Es una rutina que requiere mucha
mentalidad porque no es nada fácil motivarte a hacerlo – pero
el poder hacer 300 en 15 minutos te dará mucha confianza.
Recién empecé a usar cronometro con alarma como herramienta
de entrenamiento. Hago cinco pruebas seguidas con descanso de tres
minutos entre cada prueba. Mi meta es hacer mas de 15 en la primera
y más de 12 en la última prueba. Agota, pero de eso se
trata el squash – tratar de que tu contrincante llegue al tope
de su frecuencia cardiaca. Si puedo hacer que el llegue al tope, tendrá problemas
porque hará errores y no podrá cubrir toda la cancha.
El juego se trata de ver cuántas veces puedes llegar al tope
y recuperarte. Quizás el jugador ranqueado en los primero 50
del mundo lo pueden hacer dos veces – los top 10 lo pueden hacer
continuamente.
TORNEOS
Hay veces que los partidos duran 40 minutos, hay veces que duran dos
horas. Descansamos 90 segundos entre set entonces no es como tenis.
Me gusta el tenis y pienso que tenistas tienen condición física,
pero definitivamente squash es un juego más difícil.
Admiro Rafa Nadal por lo que hizo en el Abierto de Australia, pero
la diferencia con squash es que nosotros no tenemos días de
descanso entre partidos – jugamos cinco días corridos.
Frecuentemente la clave de éxito es ganar los primeros partidos
sin mucho desgaste y en corto tiempo para que tengas reserva en el
tanque de gas para los últimos partidos. Si en el primer día
te someten a un partido de 5 sets, tienes menos de 24 horas para recuperarte
para tu próximo partido y batallaras en hacerlo.
CALENTANDO
La preparación es muy importante en squash porque no hay días
de descanso entre partidos. Con el cambio del juego a uno más
corto, ya no puede uno medirse – tienes que estar listo al 100
por ciento desde el primer punto.
Mi calentamiento empieza 45 minutos antes de un partido. Dependiendo
de que haya en las instalaciones, me gusta hacer 10 minutos de bicicleta
o troteo. Después hago 20 minutos de estiramiento básico – muslos,
glúteos, cuádriceps. Luego hago rutinas dinámicas
como desplantes con movimientos del swing. Es como una corrida de prueba – no
quiere hacer el primer desplante en el partido y sentir que sigue tieso
mi muslo. Por eso ensayo todos los movimientos y tiros del juego en
sombra, y si no me siento suelto en algún movimiento, regreso
al estiramiento. Cinco minutos antes del partido hago mucho movimiento
dinámico, que calentara mi cuerpo – movimientos rápidos
de pies, trote, movimientos explosivos, saltos. Me gusta haber logrado
un buen sudor para cuando entre a la cancha. Pero los últimos
tres minutos antes de comenzar el partido, me siento y me relajo, pensando
en la parte mental del juego y que estrategia emplearé con mi
contrincante.
ENFRIAMIENTO
La recuperación es un factor muy importante porque jugamos partidos
seguidos sin mucho descanso. Después del partido hago 15 minutos
de bicicleta o troteo. Dado a los movimientos explosivos del squash,
se acumula mucho acido láctico – entonces necesito desechar
el acido de mis músculos. Otro factor es la alimentación – necesitas
comer e hidratarte 20 minutos después de un partido; utilizo
bebidas hidratantes, bebidas de recuperación y plátanos.
Normalmente dejo que se recupere un poco mi cuerpo antes de estirar.
Cuando regreso al hotel, a una o dos horas después de mi partido
es cuando me gusta estirar. Si estiro inmediatamente después
del partido, cuando mis músculos están desgastados, les
puedo hacer más daño.
Cuando es necesario, utilizo baño con hielo – mi coach
compra bolsas de hielo para usar la tina de mi habitación. Normalmente
lo uso después de una semifinal difícil - hago lo necesario
para recuperar para una final – baño con hielo, masaje,
portar mallas deportivas, alimentación adecuada. Recuperación
a los 32 años de edad, no permite menos.
Empezamos de nuevo – quizás mi partido término
a las diez de la noche y jugare mi próximo partido el día
siguiente a las tres de la tarde. Me gusta practicar en cancha en la
mañana, regresar al hotel a medio día para comer y listo
para jugar mi partido en la tarde. El tiempo pasa rápidamente
durante un torneo.
Nota en Inglés original ver aquí